La Presidenta advierte que no se encubrirá a nadie, pero rechaza cualquier acusación extranjera sin pruebas
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó su postura frente a las solicitudes de detención provisional con fines de extradición emitidas por autoridades de Estados Unidos contra 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos funcionarios en activo, al subrayar que en México prevalecerán la legalidad, la justicia y la defensa de la soberanía nacional.
La mandataria explicó que el 28 de abril la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió las solicitudes de extradición correspondientes, mismas que fueron turnadas al día siguiente a la Fiscalía General de la República (FGR) para su análisis conforme al marco jurídico nacional.
Indicó que será la Fiscalía la instancia encargada de determinar si existen elementos probatorios suficientes para proceder legalmente, además de iniciar una investigación paralela que permita esclarecer los hechos y verificar la solidez de las acusaciones.
Sheinbaum sostuvo que su gobierno actuará con estricto apego a la ley: en caso de que existan pruebas contundentes, se procederá conforme a derecho bajo jurisdicción mexicana. “No se va a cubrir a nadie que haya cometido un delito”, enfatizó.
No obstante, advirtió que, de no acreditarse pruebas claras, las imputaciones podrían tener un trasfondo político. En ese sentido, expresó un extrañamiento por la difusión pública de información que, de acuerdo con tratados internacionales, debería mantenerse en confidencialidad.
La titular del Ejecutivo fue enfática al señalar que México mantiene una relación de respeto e igualdad con otras naciones, por lo que rechazó cualquier intento de intervención externa en asuntos internos. “Bajo ningún motivo vamos a permitir la injerencia de un gobierno extranjero en decisiones que corresponden exclusivamente al pueblo de México”, afirmó.
Por ello, reiteró que su posición se sustenta en tres principios: verdad, justicia y defensa de la soberanía.
