Ante la emergencia por inundaciones: Hay presupuesto suficiente y amor al pueblo

Ana Lilia Rivera Rivera


Este 2025, ha sido un año como hace tiempo no lo veíamos: intensas y atípicas lluvias reflejo de los desafíos que enfrentan muchas ciudades debido al cambio climático y la falta de infraestructura adecuada. México no es el único que las enfrenta, otros países del orbe se encuentran en situaciones igualmente difíciles.

Debemos reconocer que estas lluvias atípicas han excedido parámetros históricos, como ha sucedido desde el pasado 6 de octubre y hasta este fin de semana recién transcurrido, particularmente en cinco entidades de la República: Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí.

Si bien las lluvias han dejado daños materiales en diversas comunidades y ciudades, nada es más triste y lamentable que la pérdida de vidas humanas, que enlutan a muchas familias mexicanas. Por eso mismo, las tragedias que hoy atraviesan esas familias no deben ser utilizadas para hacer críticas o descalificaciones de tipo político, para buscar desacreditar gobiernos y autoridades. Más bien, es momento de actuar y apoyar con todos los recursos disponibles a esas familias que han perdido todo tipo de bienes materiales. Y lo más importante, familiares, vecinos y amigos cercanos.

Debo reconocer que, en los momentos difíciles, hay que estar a la altura de la grandeza del pueblo de México. Y nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha estado a esa altura, pues de inmediato inició recorridos en comunidades afectadas, coordinando esfuerzos junto con la SEDENA, SEDATU, CONAVI y Bienestar; casa por casa y calle por calle para recoger de manera cercana y personal las necesidades de las familias afectadas. Ella ha dejado claro que los trabajos se realizan sin ningún tinte partidista y que existe todo el apoyo y coordinación entre los tres órdenes de gobierno.

De inmediato puso en marcha el Plan DN-III-E con más de 10 mil elementos de las Fuerzas Armadas y 16 mil mdp para atender las necesidades de las comunidades afectadas. Ordenó el despliegue de al menos 600 brigadas con 3 mil servidores de la nación para realizar un Censo, casa por casa, con el propósito de iniciar con la entrega de apoyos. Conforme el análisis de los daños de cada vivienda, se entregará un paquete de enseres que incluye refrigerador, estufa, colchón, vajilla y ventilador.

En aquellas localidades que quedaron incomunicadas iniciaron trabajos para abrir caminos, utilizando cuatrimotos y retroexcavadoras. La idea es llevar a cabo labores de desazolve y restaurar la apertura de carreteras para que la ayuda a llegue a sus destinatarios. Además, los gobiernos estatales, la Comisión de Víctimas y la Comisión de Búsqueda están apoyando a las familias que han perdido a un ser querido.

Nuestra Presidenta ha dado muestra del humanismo mexicano al reafirmar que la ayuda es para todas y todos, y que no se dejará en el desamparo a nadie. Si bien en su momento desapareció el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) debido a la corrupción que ahí existía, Claudia Sheinbaum ha expresado: ¡Hay presupuesto suficiente, hay amor al pueblo y hay esperanza!

Por su parte, las y los Senadores de Morena acordamos donar 15 días de salario en apoyo a las familias afectadas por las recientes inundaciones en esas cinco entidades de la República, además de instalar un centro de acopio público para recolectar víveres y ayudar a las y los damnificados por las intensas lluvias.

La CFE también inició labores de restablecimiento de suministro eléctrico y en los lugares con mayor afectación se mantienen labores ininterrumpidas. En este tipo de trabajos, existe coordinación entre la SEDENA, autoridades de Protección Civil y gobiernos estatales y municipales.

En materia de salud, iniciaron de inmediato brigadas de vacunación y el apoyo con insumos para fumigación. Muchas unidades médicas fueron afectadas, por lo que hasta allá ha llegado personal de la CFE para atender las solicitudes de suministro eléctrico. El trabajo ha sido amplio y difícil, pero como lo ha dicho la presidenta, no se ha escatimado esfuerzo y apoyo.

Ahora bien, esta experiencia nos deja la reflexión sobre lo que ya representa el cambio climático en nuestras vidas. Es claro que el aumento de las temperaturas globales ha llevado a un incremento en la cantidad de vapor de agua en la atmósfera, lo que se traduce en lluvias más intensas.

Además, la presentación de estas lluvias atípicas nos descubre en una infraestructura deficiente para enfrentarlas con efectividad. La acumulación de basura en los drenajes y la compleja urbanización han contribuido a la dificultad para manejar las lluvias, lo que se traduce en inundaciones, caos en el transporte, daños a la propiedad y riesgo en la seguridad de las personas.

Esto recién vivido nos hace notar la inversión que debe hacerse en un futuro que ya nos alcanzó, y debemos prepararnos para una nueva realidad impuesta por el cambio climático.

Descubre más desde El Cambio Verdadero

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo